13 Feb

El código del Bushido

El Bushido fue el código ético y moral del Samurái. Por él vivían y por él morían. Tanto era así que faltar al Bushido suponía manchar su honor (uno de sus pilares fundamentales y que veremos más adelante), y la única forma de recuperarlo era a través del Seppuku o conocido más comúnmente como Harakiri, acto en el cuál el samurái atravesaba su vientre con una daga y lo abría en canal para desangrarse poco a poco en una muerte lenta y dolorosa.

La palabra «Bushido» está formada por las palabras «Bushi», que tiene como significado «guerrero» o «caballero armado», y «Do», que significa «camino». Por ello al Bushido también es conocido como «El camino del guerrero».

Ahondando un poco más en terminologías, «Samurái» significa «Aquel que sirve» o «Servidor», pero no desde el punto de vista servil o vasallo, sino más cerca del concepto de humildad. Sin embargo con el paso del tiempo este término llegó a convertirse en sinónimo de «guerrero».

El Bushido se fue forjando de forma progresiva entre los siglo IX y XII (Eras Heian y Tokugawa), con intención de moldear la forma de vivir de una nación que estaba pasando momentos de inestabilidad y de batallas constantes. Nació como una serie de normas para adoctrinar a los soldados, prepararlos para la muerte en la batalla e inculcar la lealtad hacia su superior, y poco a poco fue evolucionando, en gran parte gracias al periodo de paz de la era EDO, añadiendo nuevos conceptos éticos y morales como el honor, benevolencia y honestidad, nuevas prácticas como la meditación y la reflexión, y disciplinas como el estudio y la caligrafía. Todos estos cambios dieron lugar a un guerrero de alto nivel cultural.

En líneas generales podemos decir que el Bushido es una serie de principios que definían los pensamientos, emociones y comportamientos del samurái, y que lo preparaban para pelear sin perder su humanidad, alejándose así del ideal del «todo vale», para dar lugar a muertes honorables y a acabar con tu oponente con respeto y belleza. Estos principios bebían de fuentes como el Confucionismo, Budismo, Zen y Sintoísmo.

A continuación estudiaremos de forma breve cada una de estas fuentes para una mejor comprensión.

Confucionismo
Originado por el filósofo chino Confucio, es una de las principales corrientes ideológicas en la China antigua y que llegó a convertirse en la religión oficial de China hasta el siglo VII y hace referencia a un conjunto de doctrinas morales y religiosas.

Del Confucionismo, tomó su ideología social, en las cuales se definían las relaciones morales entre Maestro y Siervo, Padre e Hijo, Marido y Esposa, Hermano Mayor y Menor, Amigo y Amigo.


Budismo
Es un sistema filosófico y religioso (no-teísta), nacido a partir de las enseñanzas de Buda (Buda Gautama). Este sistema o estas enseñanzas están orientadas al crecimiento personal y la expansión de buenas prácticas para liberarnos del sufrimiento y alcanzar la paz interior.

Del Budismo, adoptó prácticas como la meditación y conseguir tener una mente clara, tanto para la batalla con idea de estar atentos a cada movimiento de sus rivales y poder adelantarse a ellos, como en la vida cotidiana, permitiendo asimilar cada situación, conseguir una comprensión de ellos, y evitar que afectase a su paz interior.

También tomó el ideal de reencarnación, a través del cual perdían el miedo a la muerte sabiendo que algún día volverían a disfrutar de una vida terrenal.


Zen
Es un sistema derivado de la filosofía budista. Mientras el budismo cree en una progresión de estados de meditación por los que se deben pasar para alcanzar la iluminación, el zen cree que existe una línea directa y espontánea para alcanzar este estado superior sin la necesidad de pasar por estos estados intermedios.

Es muy característico del zen la postura de meditación conocida como «flor del loto».

Del Zen, el samurái adoptó la herramienta necesaria para eliminar sus temores, inseguridades y errores. La importancia del zen en la vida de un samurái radica en que, en un determinado momento, su ausencia podría producirle la muerte ante la espada de un oponente mejor preparado.


Sintoísmo
Es el nombre de la religión nativa en Japón y que establece las relaciones, prácticas y rituales entre los seres humanos y la naturaleza a través de la veneración de los kami o espíritus de la naturaleza. No tiene fundador, ni dogma, ni es un código moral, a grandes rasgos son prácticas y rituales para respetar y cuidar la naturaleza.

Del Sintoísmo, tomó el respeto y amor por la tierra y derivado de él, el concepto de patriotismo y lealtad a Japón, y un carácter de superioridad al creer que son descendientes directos de los dioses.

El código del bushido Consta de los siguientes ocho principios básicos, aunque hay corrientes que se quedan con sólo los primeros siete

GI – Justicia y Honradez.
Para un samurái sólo existía lo correcto y lo incorrecto. Y haría todo lo posible para que se conviertiese en realidad.


YU – Coraje.
Un samurái tenía valor y coraje para vivir la vida de forma plena y completa, sin esconderse cuando consideraba que se debe actuar ante algo, incluso aunque pueda suponer un riesgo para sí mismo.


JIN – Benevolencia.
Ser compansivo y benevolente con los débiles y los necesitados era un aspecto esencial del samurái. Las habilidades marciales no eran escusa para sentir superioridad, sino que estas habilidades debían usarse con prudencia.


REI – Respeto y Cortesía.
Ser un guerrero no justifica ser cruel, o la necesidad de demostrar tu superioridad sobre alguien. Un samurái debía ser siempre respetuoso y cortés, incluso sus enemigos merecen respeto.

Sin estos principios nada diferencia a un samurái de los instintos básicos de un animal.


MAKOTO – Honestidad y Sinceridad absoluta.
La palabra de un samurái era sagrada e incluso podemos compararla con una acción completada, ya que cuando un samurái daba su palabra para realizar algo, nada en este mundo lo detendría hasta completar su promesa.


MEIYO – Honor.
El honor y la integridad son la esencia de todo lo bueno y exitoso en la vida. El auténtico samurái solo tiene un juez capaz de valorar su propio honor, él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad. Nadie puede ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción.

Un samurái mantenía sus principios de conducta por encima de sus beneficios personales, una persona normal hace solo lo que le beneficia a sí mismo. El peor insulto que se le podía dirigir a un samurái es que fuese una persona «deshonorable», ya que la falta de honor empequeñece su valor y estatura como persona.


CHUUGI – Lealtad.
El primer recipiente y representante de lealtad es uno mismo. Es por eso que un samurái es ante todo fiel a sí mismo. Cuando tal lealtad o fidelidad era otorgada a otra persona jamás era revocada, incluso ante las más difíciles y adversas circunstancias.


JISEI – Autocontrol, Perfeccionamiento del carácter y Abstención de procederes violentos
En tal sentido, y según estipula el Código de Bushido, auto-control significa la aplicación de este concepto a toda y cualquier circunstancia, estando solo o en presencia de otros.